Técnicas para obtener habilidades sociales — 1ª Lección, inspirada en "How to Win Friends and Influence People" de Dale Carnegie.

Psicól. Grace Hidalgo
Un recorrido en 3 secciones, tomado del clásico de Dale Carnegie y adaptado a los talleres Reconéctate.
Sección 01 · Habilidades Sociales Fundamentales
Sección 02 · Dales un giro a tus relaciones sociales
Sección 03 · Llegar fácilmente a concretar acuerdos
1888 – 1955
Basado en el best seller "How to Win Friends and Influence People", de Dale Carnegie, publicado por primera vez en 1936.
Carnegie aplicó en este libro su profundo conocimiento sobre psicología y conducta humana, así como su amplia experiencia profesional en psicología, marketing y liderazgo.
La crítica es inútil porque pone a las otras personas a la defensiva y por lo común hace que traten de justificarse. La crítica es peligrosa porque lastima el orgullo, tan preciado de las personas, hiere su sentido de importancia (ego) y despierta resentimiento.
Si lo que buscas es tener más influencia con tus amigos o más seguidores, deberías pensarlo dos veces antes de empezar a opinar sobre alguien, y más aún repensar la manera en que lo harás con tus seguidores, amigos, familiares o personas que te creen — ya que de eso también dependerá el éxito de tus relaciones.
¿Piénsalo: podrías recoger miel de una colmena llegando a patadas y puñetazos con las abejas? ¿Qué crees que pasaría?
1 Escribe
¿Cuándo te quejas, usualmente por qué lo haces? ¿Y con quién lo haces? ¿Qué pasa después?
2 Escribe
Piensa en la última vez que criticaste a una persona. ¿De qué te quejaste? ¿Cómo está hoy la relación con ella o él?
Solo hay un medio para conseguir que alguien haga algo, y es que esa persona quiera hacerlo. El secreto, podría decirse, es darle lo que pide. Todos los seres humanos tenemos una necesidad de satisfacer algo; solo debemos averiguar cuál es. Sin embargo, algo que siempre funcionará es el elogio.
El principio más profundo del carácter humano es el anhelo de ser apreciado.
No te apresures en encontrar los defectos de los otros: si pones tu atención ahí, de igual forma obtendrás resultados negativos. Mejor, si algo te gusta, sé caluroso en tu opinión y generoso con tus elogios. Así mismo, trata de no hacer ni recibir elogios baratos.
3 Escribe
¿Sentiste alguna vez que alguien te hizo un elogio falso? Comenta tu experiencia.
El único medio del que disponemos para influir en el otro es hablar de lo que él quiere y mostrarle el camino para conseguirlo. Cuando buscas persuadir a alguien, o a muchos, haz una pausa y pregúntate: ¿cómo puedo lograr que quiera o quieran hacerlo?
Un secreto del éxito reside en la capacidad para apreciar el punto de vista de nuestros receptores y ver las cosas desde ese punto de vista, así como desde el propio.
Si un vendedor puede demostrarnos que sus servicios o productos nos ayudarán a resolver nuestros problemas, no tendrá que esforzarse por vendernos nada, ya lo compraremos nosotros por la necesidad. Ten en cuenta que un cliente desea creer que él es quien compra, y que no hay nadie que le venda.
El hombre que puede ponerse en el lugar de los demás, que comprende el funcionamiento de la mente ajena, no tiene por qué preocuparse del futuro.
Cuando tenemos una idea brillante, en lugar de hacer que la otra persona piense que es nuestra, podemos llevarla a pensar que la preparó por sí misma; así, la persona considerará que la idea es suya, le gustará, y quizá termine incluso repitiendo el pedido.
Te traerá muchos beneficios, no solo a ti sino también a todos los que te rodean, pues es regla natural de la vida que nos interesamos en los demás cuando ellos se interesan en nosotros.
El interés debe ser sincero, debe dar dividendos no solo a la persona que lo muestra sino también a la que recibe la atención: así, como resultado, veremos que las dos partes se benefician.
4 Escribe
Haz una lista de personas o situaciones que pudieras ayudar y favorecer sin esperar nada a cambio.
Una manera sencilla de causar una buena impresión.
Una sonrisa expresa: me gusta verte, me causas felicidad, me alegra tanto verte de nuevo. Si te es difícil sonreír, procede a actuar como si fueras feliz, y esto, sorprendentemente, al cabo de unos minutos se hará realidad.
La felicidad depende de cosas internas y no externas; nuestro modo de pensar y sentir esas cosas marca la diferencia. Las personas deciden ser felices, pues ciertamente las situaciones conflictivas van y vienen y hacen parte de nuestra vida — lo importante es, y será, cómo TÚ reaccionas ante esas situaciones.
5 Escribe
Intenta sonreír a algún extraño en la calle; recuerda y escribe su reacción. Además, trata de ser amable y sonreír en la tienda u otro lugar favorito que usualmente frecuentes. Apunta tus observaciones.
Recuerda que para toda persona, su nombre es el sonido más dulce e importante en cualquier idioma.
Existe una adulación implícita en el oyente cuando se deja absorber por las historias de su interlocutor. Recuerda que la persona con quien hablas está 100 veces más interesada en sí misma y en sus necesidades que en ti y tus asuntos.
A nuestros interlocutores les encantará que nos interesemos en algún tema que ellos se muestren emocionados de compartir. Una vez encontrado ese tema, continuamos insinuando que nos gusta que nos hablen de él.
Es increíble cuando hacemos algo por alguien sin obtener nada a cambio: queda una sensación agradable mucho después de transcurrido el incidente. El elogio y el aprecio cambian nuestras vidas — nos vuelven más humanos, más empáticos.
Hay que evitar siempre el ángulo agudo — evitar discutir con alguien. Aunque la situación se salga de mis manos, lo importante siempre será la forma como YO reacciono ante ella. Si reacciono de manera negativa (gritando, insultando o agrediendo físicamente), lo único que consigo es alejarme de mi fin, forzando cada vez más la situación a tomar medidas extremas.
Las discusiones no sirven para nada; por eso, lo mejor que se puede hacer es evitarlas, dice Carnegie. Un hombre convencido contra su voluntad sigue teniendo la misma opinión — un fenómeno que ocurre constantemente, también llamado disonancia cognitiva. Si discutes, peleas o contradices, puedes lograr a veces un triunfo, pero será un triunfo vacío, porque jamás obtendrás la buena voluntad de aquel hombre.
El odio nunca es vencido por el odio, sino por el amor; y un malentendido nunca termina gracias a una discusión, sino gracias al tacto, a la diplomacia, la empatía y un sincero deseo de apreciar el punto de vista de los demás.
6 Escribe
Usualmente, ¿cómo resuelves tus conflictos con otra persona?
Por favor resuelva la situación hipotética que le proponga su terapeuta usando estas cuatro claves.
Cuando dos socios siempre están de acuerdo, uno de ellos está sobrando. Si alguien te señala un error, agradécelo: puede ser la oportunidad de arrepentirte antes de cometer un error mayor.
Se puede medir la dimensión de una persona por lo que le irrita. Primero escucha: dale a tu oponente la oportunidad de hablar, déjalo terminar, no te resistas ni discutas — eso solo levanta barreras. En su lugar, construye puentes de comprensión.
Da el tiempo suficiente a tu oponente para expresar todo su punto de vista; así escucharás y pondrás atención en lo que puedan tener en común. Una vez escuchado, busca y menciona los acuerdos.
Busca los puntos donde puedas admitir un error, y hazlo. Discúlpate por tus errores: eso desarmará la actitud defensiva de cualquiera.
Promete pensar y analizar con cuidado las ideas de tus oponentes: no queremos oír un "te lo dijimos, pero no escuchaste". Agradece sinceramente a tus oponentes por su interés: piensa en ellos realmente como gente que quiere ayudarte.
Contesta con sinceridad
Ante una duda o preocupación, responde estas preguntas:
7 Tus respuestas — parte 1
8 Tus respuestas — parte 2
Este cuadernillo hace parte de las herramientas pertenecientes a los talleres psicoterapéuticos Reconéctate, y debe ser usado solo con la ayuda de la terapeuta.